Thomas Cook se hunde un 23% en Bolsa tras rebajar de nuevo sus previsiones y suspender dividendo

El touroperador ha decidido suspender el dividendo con cargo a las cuentas anuales

Las acciones del touroperador británico Thomas Cook cerraron la sesión de este martes en la Bolsa de Londres con una caída del 22,6%, después de que la compañía haya rebajado su previsión de resultados y haya anunciado la suspensión del dividendo.

Así, los títulos de la compañía británica cerraron la jornada bursátil con un precio de 37,56 libras, lo que representa una bajada del 22,6% respecto a los 48,5 libras con los que finalizó la negociación del pasado lunes.

Esta caída en Bolsa se produce después de que la compañía haya recortado sus previsiones para su ejercicio fiscal, que finaliza el 30 de septiembre, en el que prevé obtener un beneficio neto ajustado de 250 millones de libras esterlinas (281,8 millones de euros), lo que supone 58 millones de libras (65,3 millones de euros) menos que el rango más alto de sus estimaciones anteriores. Sus resultados anuales se presentarán el próximo jueves, 29 de noviembre.

Se trata de la tercera vez que el touroperador británico recorta sus previsiones en apenas unos meses. A finales de julio, Thomas Cook estimó que el beneficio ajustado del ejercicio se situaría en una horquilla comprendida entre 323 y 355 millones de libras esterlinas (364 y 400 millones de euros).

Además, la corporación ha decidido suspender el dividendo con cargo a las cuentas anuales. La compañía destinó en 2017 nueve millones de libras esterlinas (unos diez millones de euros) al reparto de un dividendo entre sus accionistas, lo que supuso un 20% más con respecto al ejercicio anterior.

El operador turístico cifra en un recorte de 88 millones de libras esterlinas (99,2 millones de euros) el impacto en sus márgenes por un mal desempeño del negocio en Reino Unido “particularmente decepcionante”, que contrasta con el fuerte incremento de las ganancias de las aerolíneas del grupo, que reportaron 35 millones de libras esterlinas (39,4 millones de euros), a pesar de los mayores costes de interrupción de vuelos en Europa.

A 30 de septiembre, la deuda neta del grupo ascendió a 389 millones de libras esterlinas (438,5 millones de euros), casi nueve veces más, incluyendo ajustes por impacto de cambio de divisas La compañía, sin embargo, confía en hacer progresos en la reducción de su deuda en los próximos años.

UN EJERCICIO “DECEPCIONANTE”

“El año 2018 fue decepcionante para Thomas Cook, a pesar de haber logrado algunos hitos importantes en nuestra estrategia para transformar el negocio. Después de un buen comienzo de año, experimentamos un crecimiento mayor que el anticipado pero la disminución del margen bruto se ha prolongado tras un verano clave”, ha reconocido el consejero delegado de la compañía, Peter Fankhauser.

El touroperador ha atribuido estas malas previsiones al exceso de oferta y fuerte competencia que redujo sus márgenes, al verano excesivamente caluroso en el norte de Europa que provocó que muchos viajeros pospusieran sus vacaciones, y a la afectación del negocio especialmente en la venta de paquetes desde Reino Unido hacia España, donde los niveles de actividad promocional superan a un mercado “ya de por sí competitivo”. A ello se suma, la ralentización de reservas de cara al invierno.

“Seguimos comprometidos con nuestra estrategia para un crecimiento rentable y hemos logrado un buen progreso durante el año”, ha apuntado el directivo que hizo hincapié en la nueva estrategia de hoteles de marca propia, tras la apertura de hasta once nuevos establecimientos el verano pasado, lo que proporcionará ya sus frutos en el ejercicio de 2019, después de un incremento de las ventas del 15% en este segmento. También puso en valor el lanzamiento de su alianza con Expedia en cinco mercados.

De cara al futuro, el directivo instó a aprender de las lecciones de este ejercicio e iniciar el nuevo año con especial atención en el rendimiento futuro del operador en Reino Unido donde los desafíos son crecientes en un entorno competitivo, así como en la racionalización de los costes y en la gestión de su capacidad “con mayor flexibilidad operativa y disciplina financiera”.

En esta línea, el grupo se ha marcado como prioridades para 2019 una mejor gestión de su capacidad, abordar el rendimiento de sus operadores turísticos en Reino Unido, impulsar con iniciativas innovadoras la venta de servicios auxiliares, mejorar los márgenes de su estrategia de hoteles de marca propia e implementar un mayor enfoque y disciplina de costes en todo el grupo.