Polémica en Australia por el desembarco en Sídney de un crucero con siete muertos y 600 contagiados por coronavirus

El desembarco en la ciudad australiana de Sídney de un crucero en el que habían muerto siete personas y otras 600 habían resultado infectadas por coronavirus ha levantado la polémica en el país, según informaciones del diario ‘The Sydney Morning Herald’.

Según varios correos electrónicos filtrados a la prensa local, las autoridades del estado de Nueva Gales del Sur, en el este del país, permitieron a los pasajeros del ‘Ruby Princess’ desembarcar en la ciudad a pesar de que sabían que los resultados de las pruebas de Covid-19 iban a estar disponibles en cuestión de horas.

El mismo día que se llevó a cabo el desembarco, el médico a bordo del buque había llevado a cabo los trámites necesarios para que quince muestras de pasajeros enfermos fueran sometidas a análisis de Covid-19 ese mismo día.

El crucero se ha convertido ahora en el principal foco de infección de coronavirus de Australia, lo que ha provocado una debacle política y ha levantado la polémica sobre la decisión tomada y la atribución de responsabilidades.

Las autoridades locales y el Gobierno federal han cruzado numerosos reproches al respecto, también con la empresa que opera el crucero, Carnival. La Policía de la región ha anunciado por su parte la puesta en marcha de una investigación sobre el desembarco de los pasajeros.

La ministra principal de Nueva Gales del Sur, Gladys Berejiklian, ha acusado a la empresa por haber sido poco transparente con la situación sanitaria a bordo de la embarcación.

La pandemia ha dejado por el momento cerca de una treintena de muertos en territorio australiano, mientras que el número de casos asciende ya a 5.330.