El Gobierno británico defiende su decisión de no proporcionar ayuda financiera a Thomas Cook

La Secretaria de Estado de Comercio de Reino Unido, Andrea Leadsom, ha defendido este martes ante la comisión que investiga la quiebra de Thomas Cook, la negativa del Gobierno a proporcionar ayuda financiera al touroperador, asegurando que no habría sido posible restablecer la salud económica de la empresa.

Al ser preguntada sobre cuándo tuvo constancia de que Thomas Cook estaba buscando ayuda del Gobierno, Leadsom ha asegurado que fue «probablemente un mes antes de que la compañía finalmente entrara en liquidación», aunque ha añadido que una semana antes de la quiebra hubo una reunión del gabinete sobre los planes de contingencia.

Este martes ha arrancado la comisión investigación sobre la quiebra de Thomas Cook en el Parlamento británico, donde los antiguos ejecutivos del touroperador se han enfrentado a críticas de los diputados por el colapso de la compañía de viajes más antigua del mundo.

La comisión criticó a la cúpula por no haber reducido el nivel de endeudamiento de la empresa, por no actualizar su modelo de negocio y por no presentar cuentas que mostraran su situación financiera.

Durante la intervención del ex consejero delegado, Peter Fankhauser, el directivo ha explicado que la ayuda del Gobierno británico habría asegurado el plan de reestructuración del touroperador y habría hecho más por el negocio que simplemente evitar el colapso. En esta misma línea también se ha mostrado el ex presidente de la compañía, Frank Meysman.

El próximo 22 de octubre, el Comité también interrogará a los auditores de Thomas Cook, PwC y EY, al Consejo de Información Financiera y al Servicio de Insolvencia.

Además, tendrán que comparecer el antiguo director financiero de Thomas Cook, Bill Scott, al igual que los antiguos directores generales Harriet Green y Manny Fontenla-Novoa, aunque para ellos falta confirmar la fecha, según el Parlamento británico.