Airbnb da marcha atrás e incluirá en su página los alojamientos en asentamientos judíos en Cisjordania

La empresa de alquiler de alojamientos Airbnb ha anunciado que da marcha atrás en su decisión de retirar de su página todos los alojamientos situados en asentamientos judíos en Cisjordania, lo que ha sido criticado por las autoridades palestinas.

La compañía ha señalado en un comunicado en su página web que “ha llegado a acuerdos tras todas las demandas presentadas por los anfitriones, potenciales anfitriones y huéspedes”, al tiempo que ha desvelado todos los beneficios que obtenga serán entregados a organizaciones humanitarias.

“Airbnb aplicará esta misma postura para los alojamientos en Osetia del Sur y Abjazia –sendas regiones separatistas georgianas apoyadas por Rusia–, otras dos zonas en disputa en las que la compañía había anunciado previamente que adoptaría medidas”, ha agregado.

Así, ha subrayado que “Airbnb siempre se ha opuesto al movimiento BDS –Boicot, Desinversión y Sanciones–” y que “Airbnb nunca ha boicoteado a Israel, a las empresas israelíes o a los más de 20.000 anfitriones israelíes activos en la plataforma”.

“Siempre hemos buscado unir a las personas y seguiremos trabajando con nuestra comunidad para lograr este objetivo”, ha manifestado, antes de apuntar que “reconoce que hay muchos otros territorios en disputa en todo el mundo”.

En respuesta, el secretario general de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP), Saeb Erekat, ha criticado en Twitter la decisión de Airbnb y ha argumentado que “demuestra la complicidad de la compañía con la negativa sistemática al derecho inalienable de los palestinos a la autodeterminación”.

“Ellos, al igual que otras compañías que hacen negocio con los asentamientos israelíes, no han mostrado ninguna ética”, ha lamentado, antes de valorar que “su anuncio de que no obtendrán beneficios de sus negocios en el territorio palestino ocupado no es sino un vergonzoso intento de blanquear su complicidad”.

“De hecho, esto aumenta el sufrimiento de los palestinos que ellos mismos han reconocido que causan al continuar dando servicios que benefician la empresa colonial de asentamientos de Israel. Rechazamos frontalmente su posición y anunciaremos próximamente medidas sobre el asunto”, ha zanjado.

Cisjordania –incluida Jerusalén Este–, la Franja de Gaza –de la que Israel se retiró en 2005– y los Altos del Golán fueron ocupados militarmente por Israel en la guerra de 1967, por lo que la construcción de asentamientos y la colonización de estos territorios supone un crimen de guerra desde el punto de vista del Derecho Internacional.

En Cisjordania viven unos 531.000 colonos judíos, según datos de 2012, parte en colonias consideradas legales por Israel y parte en asentamientos considerados ilegales incluso por el Gobierno israelí. Las cifras actuales podrían ser superiores.