5 motivos de peso para viajar en autobús

Existen multitud de razones para viajar en autobús según Omio, la principal plataforma de búsqueda y reserva para viajes en tren, autobús y avión en Europa. No es de extrañar que cada vez sean más los que se decantan por este medio de transporte para surcar los mares de asfalto que conectan ciudades y pueblos de todo el mundo. Según el Instituto Nacional de Estadística(INE), el pasado mes de enero el número de viajeros trasportados en autobús interurbano en España creció en un 3,8% con respecto a 2018.

 

La disponibilidad, el precio o lo inspirador que resulta el paisaje tras su amplia ventanilla son algunas de las razonas que sin duda hacen del bus el vehículo idóneo para recorrer grandes distancias.

El precio

La palabra autobús (ómnibus) proviene del latín omnis, que significa “para todos”. Y es que el autobús, por definición, es un medio de transporte que fue concebido para que todo el mundo pueda ir en él, ya sea por una cuestión de coste o espacio. Así, el precio del billete no sólo es más bajo que el del tren o el avión, sino que se suele mantener estable, eliminando el riesgo de que se encarezca conforme pasa el tiempo.

 

Servicios a bordo

Atrás quedaron los tiempos en los que el autobús era un rectángulo gigante con cuatro ruedas donde almacenar tu cuerpo para ir del punto A al punto B y en el que nunca había gran cosa que hacer, excepto esperar. Hoy en día cada vez son más frecuentes los buses con pantallas individuales que ofrecen series, películas, música o podcast que amenizan el viaje e, incluso, dependiendo de nuestra implicación con el contenido multimedia, que convierten al trayecto en el propio destino.

Además, los autobuses más modernos ya ofrecen wifi gratuito, enchufes para cargar nuestros dispositivos móviles o, incluso, snacks y refrescos de los que podemos disfrutar mientras vemos una serie.

Movilidad sostenibilidad

Una de las grandes ventajas de viajar en autobús es que es un medio de transporte que promueve una movilidad sostenible y respetuosa con el medio ambiente debido a que, entre otras cosas, los modelos más actuales ya han incorporado carburantes que emiten menos CO2 a la atmósfera, como le biodiesel. Además, a los pasajeros cada vez les resulta más práctico adquirir los billetes digitalmente sin necesidad de desperdiciar papel.

Comodidad y rapidez

Que el autobús es un medio de trasporte lento e incómodo es un mito que cada vez tiene menos credibilidad… Los nuevos asientos mullidos y reclinables, así como los múltiples servicios a bordo anteriormente citados convierten el viaje en bus en una experiencia absolutamente relajante. Asimismo, no son pocas las capitales europeas a las que se llega antes en autobús que en avión; por ejemplo, de Ámsterdam a Bruselas, de Ámsterdam a Dusseldorf o de Bruselas a París.

El romanticismo

La velocidad de crucero, la panorámica que ofrece su ventanilla, o el propio itinerario de las carreteras del mundo, convierten al bus en el espacio preferido de aquellos y aquellas que quieren disfrutar del paisaje cultural y natural en movimiento en una definición superior a la de cualquier televisor.

Además, el autobús ofrece algo que escasea hoy en día: tiempo. Tiempo para uno. Para leer. Para hablar con un viejo amigo. Para estudiar. Tiempo, también, para dejar la mente en blanco y descansar. El autobús es un paréntesis, una cápsula que nos saca del estrés y el ajetreo cotidiano y nos reconcilia con nosotros mismo y nuestro entorno.

De este modo, el trayecto hasta nuestro destino no tiene por qué ser un proceso pesado y tedioso, al contrario. Así, ha quedado bien patente que existen varios motivos por los que viajar en autobús se antoja una experiencia más enriquecedora que hacerlo a lomos de cualquier otro medio de transporte.